Las mujeres son menos propensas a distraerse al escuchar música, según una investigación que estudia si la música deteriora o mejora la capacidad de centrarse en una tarea.

Al parecer, la música rock distrae bastante, especialmente a los hombres. La investigación, llevada a cabo por el Imperial College y el Royal College of Musica, reproducía música a través de auriculares mientras los sujetos intentaban jugar al famoso juego de mesa “Operaciones”.

Los equipos de investigación han intentado determinar si escuchar música mientras intentamos concentrarnos afecta a nuestro rendimiento. Esto, por ejemplo, es de interés para familias con adolescentes, para saber si estos hacen bien al escuchar música mientras estudian. Pero también es cierto que la música de fondo se escucha en muchos ambientes profesionales, incluidos los quirófanos de operaciones.

El estudio, publicado en el Medical Journal of Australia, utilizó el juego de “Operaciones” para simular esta situación. En el juego, los jugadores tienen que tratar de extraer órganos del cuerpo humano no reales con unas pinzas sin activar una alarma con vibrador.

Las 350 personas del estudio fueron monitoreadas mientras realizaban estas tareas mientras escuchaban piezas de Mozart y AC / DC y luego música de fondo de un quirófano.

La capacidad de las mujeres para concentrarse en la tarea no parecía verse afectada por los tipos de música o el sonido del quirófano. Pero los hombres eran más lentos y más propensos a cometer errores cuando escuchaban música rock.

Cuando los hombres escuchaban a Mozart, parecía haber una mejora, pero esto parece estar asociado particularmente con la gente a la que le gusta escuchar música clásica en general. Si tenemos ese factor en cuenta, no existen diferencias significativas en el rendimiento.

Los investigadores no tienen ninguna explicación clara de por qué las mujeres se ven menos afectadas, pero sugieren que podría ser una mayor susceptibilidad de los hombres al llamado “estrés auditivo”, con el que  la percepción se ve afectada por “música fuerte o discordante”.

El investigador principal del estudio, el doctor Daisy Fancourt, dijo que el estudio formaba parte de una investigación más amplia sobre cómo la música podría alterar el desempeño de tareas cotidianas que requieren concentración.